Medardo Vitier Guanche (Rancho Veloz, Las Villas, 1886 – La Habana, 1960). De orígenes muy humildes y formación autodidacta, este filósofo y maestro cubano dedicó su vida entera a la enseñanza. Consideró el perfeccionamiento de la educación como la labor más útil y urgente en que podían emplearse los recursos económicos e intelectuales del país, y a ello contribuyó desde su puesto de inspector de escuelas normales y más tarde como Ministro de Educación. La obra filosófica de Vitier, su estudio incesante y su quehacer humanístico, encarnan el concepto de “una filosofía para la acción” y lo proclaman heredero del pensamiento de Varela, Luz y Martí.